La cocina italiana es una de las más reconocidas del mundo por su sencillez y sabor. Se basa en ingredientes frescos como el tomate, el aceite de oliva, las hierbas aromáticas y el queso, que reflejan la diversidad regional de Italia, desde el norte alpino hasta el sur mediterráneo. Su éxito radica en la tradición, y el equilibrio entre lo simple y lo delicioso.
SEVILLA Y MÁLAGA
ESCENAS DEL CRIMEN: GASTROMENTOR (SEVILLA) Y LA COCINA TALLER (MÁLAGA)
Crostini:
Aperitivo italiano con pequeñas rodajas de pan tostado o a la parrilla con ingredientes encima: diferentes quesos, carnes y verduras, o un poco de aceite de oliva y hierbas o una salsa. Los crostini se hacen típicamente con baguete francesa o italiana, y a menudo se sirven con vino. Junto a la bruschetta, se cree que los crostini surgieron en la Edad Media, cuando era típico que los campesinos italianos tomaran su comida sobre rodajas de pan en lugar de usar vajilla.
Ensalada Caprese:
Ensalada italiana (concretamente de Capri) a base de rodajas de tomate, mozzarella fresca, y hojas de albahaca fresca, regado con aceite de oliva. Se le puede agregar pimienta en grano molida, aceitunas negras, queso rallado y/o azúcar impalpable. Los colores de esta ensalada, recuerdan a la bandera italiana: el rojo del tomate, el blanco de la mozzarella y el verde de la albahaca.
Lasagna:
La lasaña es un tipo de pasta que se sirve en láminas intercaladas con carne (ragú o salsa boloñesa) y bechamel llamado lasaña al horno (Lasagna al forno). Se trata de un plato de origen griego/italiano. También se puede hacer con verduras (espinacas, berenjenas, etc.) o pescados. Se termina con bechamel y abundante queso rallado para gratinarla en el horno. Ambos platos tienen como lugar de origen Italia. La palabra «lasaña» proviene del griego «lasanon», a través del latín «lasanum», que se refiere al cazo en el que se cocinaba.
Panna Cotta:
En italiano literalmente ‘nata cocida’. Es un postre típico de la región italiana del Piamonte, elaborado a partir de crema de leche, azúcar y gelatificantes, que se suele adornar con mermeladas de frutas rojas. Recuerda al flan, pero su sabor es más lácteo y tiene una textura más parecida a la de la gelatina que a la del fl